La ciudad se cuidó sola y yo regreso, el calendario me da una
semana de propina vacacional y en la morada me espera el premio. Como Macaulay
Culkin, se fueron y me dejaron sola. Por unos días disfruto de mi soltería
mayúscula, de mi independencia de sofá, tele, baño y nevera…aunque me sobra
todo, me quedo con el silencio.
No hay nadie que interfiera en mi tiempo y en la pérdida del mismo,
nada rompe mis ecos musicales ni altera mis desvelos, puedo cantar, reír,
saltar… “verbear” libremente en el
espacio de la casa.
Me siento Rodríguez…
Sin documentos por seguir caducada, pero de vuelta de este viaje, reposo en la capital porque nunca
es demasiado tarde ,disfruto de esta dulce
condena en mi hogar, por pocos días tal vez, pero peor es nada.
Dejé atrás las Tormentas de arena tras las milongas del marinero y el capitán que hoy me muestran las fotografías,
olvidando mi Rock perdido de mala suerte que me llevó a la mirada del adiós.
Madrid, ya me estas
atrapando otra vez en tus rutinas pero aún sin llegar al estrés; mi enfermedad.
Algunos
hombres buenos se dibujan por
la puerta de atrás, pero te pido de un modo extraño Mr.Jones, y no estoy borracho, un engánchate conmigo entre sol y sombra, en este hotel
de mil estrellas que se me ofrece cada vez con un día menos, a los ojos
de mi calendario estival. Disfruta conmigo del canal 69, mientras nos bebemos las horas, a nuestra salud, en el último trago, hasta que el sueño venga.
Palabras
más palabras menos, y sin 100
pájaros volando, mucho mejor, dispara con esta señorita y arreglemos esa copa
rota, que por unos días estoy de Rodríguez.
Por cierto…hace calor!!
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